La Biblia nos enseña que las personas extranjeras eran parte del plan de Dios. Los Israelitas fueron extranjeros y ellos son los hijos de promesa de Dios. En Éxodo 12:37-30, nos ilustra que personas de diferentes nacionalidades junto a los Irrealitos emigraron de Ramsés hacia Sucot. Esto nos enseña que Dios quiso que estuviéramos unidos como humanos, además de nuestras nacionalidades y diferencias. Muchos en el mundo no quieren estar en comunidad con personas que son diferente de ellos. Pero esto es lo que Dios quiere porque Él nos hizo a todos y nos ama. La Biblia nos enseña mucho sobre las personas extranjeras y también de diferentes lenguas.
Como dije anterior, la biblia también nos enseña que era el plan de Dios que todos habláramos diferentes lenguas. En Apocalipsis 7:9-10, podemos ver que en el cielo vamos a hablar nuestros diferentes idiomas. En el cielo, Dios nos puede hacer a hablar nomás un idioma, pero a Él le encanta la diversidad. Nosotros como bilingües o multilingües debemos de ser orgullos de poder hablar más de un idioma. Como humanos debemos de no enfocarnos en cómo las diferencias nos hacen diferente, pero debemos celebrar la diversidad